Diferencias WMS y TMS: ¿Qué le aportan a la eficiencia operativa de tu empresa?

Para las empresas en crecimiento, la expansión suele traer una complejidad operativa que se manifiesta en preocupaciones como cuellos de botella y falta de trazabilidad. En este escenario, entender las diferencias entre un WMS y TMS es el primer paso para dejar atrás los procesos manuales que limitan la escalabilidad y multiplican los sobrecostos.

Dado que en la actualidad la digitalización ha dejado de ser un lujo y más una necesidad imperante, muchas empresas se preguntan qué herramientas necesitan realmente para mejorar su eficiencia operativa. Un sistema de gestión de almacenes (WMS) y un sistema de gestión de transporte (TMS) son las soluciones ideales para eliminar hasta el 99% de los errores internos. 

Juntos, pero no revueltos: entendiendo las diferencias entre WMS y TMS

Aunque el WMS y el TMS se mencionan juntos a menudo, cada uno cumple una función específica, cumpliendo roles únicos a la eficiencia logística del negocio. Cuando se integran pueden transformar las operaciones en una máquina de precisión. 

La gestión de almacenes y de transporte son los pilares sobre los que se sostiene la cadena de suministro. Mientras que la meta de la gestión de almacenes es el flujo impecable del inventario estático, la meta de la gestión de transporte es entregar a tiempo y en orden las mercancías en el destino final. 

Para entender bien su relación, el almacén es como el corazón de la operación, desde donde se bombea y prepara el flujo de pedidos, en cambio, el transporte representa las arterias, encargadas de distribuir ese flujo hacia el mercado de manera precisa y rápida.

WMS vs. TMS: ¿Cuáles son las funciones de cada uno?

WMS: el cerebro del almacén

Un Warehouse Management System (WMS) es el software diseñado para orquestar los movimientos internos. El WMS no solo es una herramienta de inventario, sino el instrumento principal para transformar el almacén en un motor de precisión y eficiencia operativa. 

Entre sus funciones principales, destacan: 

  • Recepción de mercancía: ayuda a registrar la mercancía de manera precisa mediante tecnologías de escaneo o RFID (identificación por radiofrecuencia) que asegura que lo que ingresa coincida con la orden de compra.
  • Slotting o ubicación de productos: el slotting determina la mejor ubicación para cada producto dentro del almacén. El WMS ayuda a categorizar los productos por factores como rotación para maximizar el uso del espacio físico. 
  • Picking o preparación de pedidos: el WMS optimiza rutas de recolección de los productos para reducir los tiempos de desplazamiento, un punto crítico, ya que el picking consume un 70% de la mano de obra del almacén. 
  • Embarque: implica la verificación final automatizada para garantizar que el pedido esté completo y correcto antes de sellar el transporte.

TMS: el que comanda la ruta

El Transportation Management System (TMS) es la plataforma para planificar y ejecutar el movimiento de carga fuera de las instalaciones, lo que ya se gestionó con el WMS pasa al control del TMS. El TMS es el garante de la promesa de entrega al cliente y su implementación ayuda a reducir los gastos logísticos en aproximadamente un 7%.

Estas son sus funciones principales:  

  • Planificación y optimización de rutas: el TMS utiliza algoritmos para planificar rutas que reduzcan distancias y consumo de combustible, maximizando la capacidad de carga de cada vehículo. 
  • Gestión de transportistas y flotas: un TMS optimiza la selección de los conductores más rentables y hace más eficiente la asignación de la flota según el nivel de servicio. 
  • Seguimiento en tiempo real: brinda visibilidad total del envío, permitiendo reaccionar ante incidencias climáticas o de tráfico a tiempo. 
  • Auditoría de fletes y facturación: automatiza cobros y pagos y ayuda a eliminar las incongruencias en las facturas de los transportes. 

¿Qué mide cada uno? KPI que monitorea un WMS y un TMS

Como ya hemos destacado en publicaciones anteriores, “lo que no se puede medir, no se puede mejorar”. Tanto el WMS como el TMS generan una cantidad inmensa de datos que, bien utilizados, se convierten en la brújula de tu logística. Estos son los KPIs (Indicadores clave de desempeño) más importantes de cada uno:

Dentro del almacén: KPI de un WMS

El WMS se encarga de monitorear lo que sucede «puertas adentro», buscando que cada movimiento sea preciso y rápido. Estos son los principales KPI de almacén que mide el WMS:

  • Precisión del inventario: la base de todo. Un WMS asegura que lo que dice el sistema sea exactamente lo que hay en los estantes. Al alcanzar niveles de precisión superiores al 99%, reduce los costosos cierres anuales para contar mercancía.
  • Tiempo de picking: como ya mencionamos anteriormente, el picking es la tarea que más mano de obra consume. Optimizar las rutas de los operarios para reducir este tiempo impacta directamente en la productividad de tu empresa.
  • Rotación de stock: mide qué tan rápido se renueva tu mercancía. Un buen sistema te ayuda a mover el inventario de forma inteligente (usando métodos como FIFO o FEFO), permitiéndote reducir niveles de stock innecesarios hasta en un 30%.

En la carretera: los KPI del TMS

Fuera del almacén, el TMS toma el control para asegurar que el viaje de la mercancía sea lo más rentable y puntual posible. Estos son los principales KPI de transporte que mide un TMS:

  • Tiempo de entrega promedio: no basta con enviar el pedido; hay que entregarlo a tiempo. Este KPI mide el ciclo desde que el camión sale hasta que el cliente firma el recibido. Es esencial para garantizar la satisfacción final del cliente.
  • Costo de transporte por unidad: ¿Cuánto cuesta realmente mover cada caja o palé? El TMS optimiza las tarifas y consolida cargas, lo que puede reducir tus costos logísticos totales entre un 7% y un 15%.
  • Utilización de la flota: este indicador mide qué tan lleno viaja el camión. Maximizar el espacio disponible no solo ahorra dinero, sino que es el pilar de tu logística verde.

Beneficios de implementar un WMS y TMS en tus operaciones logísticas

Si bien las diferencias entre un WMS y TMS recaen en sus funciones estratégicas, cada uno conlleva sus propios beneficios, y en conjunto se potencian. Si te has preguntado si realmente vale la pena la inversión en este tipo de soluciones, la clave está en pensar que no solo se trata de comprar un software, sino de dotar a la logística de superpoderes.

Beneficios de un WMS

  • Un WMS aumenta la exactitud del inventario, ya que ayuda a saber exactamente qué hay y dónde está ubicado. 
  • Ayuda a utilizar cada rincón del almacén por los algoritmos que utiliza para organizar la mercancía de forma inteligente, ganando hasta un 30% más de espacio libre.
  • Las rutas de picking se optimizan para lograr que los operarios trabajen de manera más eficiente. Se aumenta la productividad y se reducen drásticamente los errores en los envíos.
  • El WMS ayuda a ubicar los productos según su fecha de vencimiento, reduciendo la cantidad de productos caducados, un beneficio muy importante sobre todo para el almacenamiento de alimentos o fármacos

Beneficios de un TMS

  • Reducción de costos de transporte al elegir la ruta y el transporte más económico y eficiente.
  • Trazabilidad que permite saber dónde está cada camión en tiempo real. Con un TMS se puede identificar si hay un retraso para actuar de manera proactiva y lograr entregar el pedido a tiempo.
  • Clientes más satisfechos por entregas puntuales y completas. Esto repercute positivamente en la confianza que tus clientes tienen sobre tu empresa.

Beneficios conjuntos de un WMS y un TMS

Precisamente por el contraste de las diferencias entre un WMS y un TMS, al integrar ambos en las operaciones de tu empresa, sus beneficios se potencian, convirtiendo a la cadena de suministro en un flujo continuo y eficiente de acciones: 

  • Sincronización perfecta: con un WMS se puede saber exactamente la hora a la que llegará el camión. Esto permite preparar los pedidos justo a tiempo, reduciendo tiempos de espera.
  • No más trabajo doble: dado que la información fluye sola, no se necesitan transcripciones manuales de datos de un sistema a otro. Por esta razón se disminuye el riesgo de errores y reutiliza el tiempo en otras tareas importantes. 
  • Logística rentable y sostenible: el WMS calcula el tamaño exacto de la caja que se necesita en cada pedido, evitando el desperdicio de material y espacio. Por su lado, el TMS diseña rutas que requieren menor cantidad de kilómetros recorridos y mejor aprovechados. Ambos logran una operación más consciente y responsable con el medioambiente

Hacia una logística 360°: complementar las diferencias entre un WMS y un TMS

El verdadero salto hacia una logística 360º ocurre cuando el WMS y TMS operan como una unidad coordinada. Esta sinergia no solo optimiza recursos, sino que dota a la empresa de una escalabilidad sin precedentes.

Al unificar la gestión del almacén con la del transporte, la cadena de suministro deja de ser un centro de costos para transformarse en una ventaja competitiva sostenible, capaz de elevar la satisfacción del cliente final a un nivel superior.

En SKU Logistics somos expertos en integrar tecnología de vanguardia para potenciar su rentabilidad. Optimiza cada movimiento de tu mercancía con nuestro WMS y TMS.

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